Como lo oyen. Olvídense de potingues, dietas y terapias láser. Prueben un órgano a todo trapo mientras reposan en el sofá. Es lo que hice yo ayer después de pasarme un día en el que todos los espejos se empeñaban en devolverme una imagen desastrosa. Una hora de tocatas, fugas y fantasías será muy buena para el alma, pero donde mejor se ve es en la piel. Cuando fui a lavarme los dientes casi no me reconozco, palabra. Que digo yo que debe ser esa potencia atronadora que te estira el pellejo como en un túnel de secado lo que hace que desaparezcan no solo las arrugas sino los tonos mortecinos, por no hablar de los cristales que habitan los registros altos y cómo te hacen un peeling, sin que duela ni nada. Y encima de gratis.
Fantasías sobre la realidad y ocurrencias varias
sábado, 4 de enero de 2014
domingo, 29 de diciembre de 2013
FUGA DE ÍTACA CON PARADA Y FONDA EN EL BAR DE CIRCE (*)
Cuando pidas una
cerveza
debes rogar que
tu vaso sea ancho
ligero y
transparente como el aire.
No has de desear
los vasos de tubo
ni la pesadez del
cristal de roca.
Nunca tales
artilugios fueron adecuados
para expandir el
pensamiento
ni elevar el alma.
Si has de contemplar
el horizonte
desde el fondo de
un vaso
pide que tu vaso
sea ancho
y apúralo
sabiendo
que todo es
cuestión de perspectiva.
(*) Coro de sirenas gentileza de la patrulla de la guardia civil en plena persecución por el Jardín de las Hespérides. Creo que todavía me están buscando.
sábado, 28 de diciembre de 2013
EL CAFE DE ORIENTE
Me vuelvo de Madrid con la sensación de haberme olvidado de algo. No es la cámara de fotos, acabo de descubrir que nunca la metí en el bolso. Tampoco fue la llamada a mi familia de allí ni la promesa de tomarme una caña en la primera terraza que encontrara. No ha sido hasta que varias referencias al café a lo largo de esta mañana se han abierto paso en mi cerebro que he caído en la cuenta. Había estado en el Café de Oriente pero al parecer ni mi mitomanía ni yo nos enteramos.
Como tampoco se inmutó mi amor por las barras de bar antiguas con sus metales bruñidos, ni se dio por aludida mi pasión por el ambiente art decó de algunos rincones. Si hubiera ido sola me habría embebido en una contemplación casi religiosa que habría abarcado desde las patas de las sillas hasta las lámparas del techo pasando por el uniforme de los camareros.
Pero el caso es que no estaba sola sino tan bien acompañada que de lo único que podía ser consciente en aquellas horas era del deleite que me producía la reunión. Fue una tarde extraordinaria, llena de inspiración, reencuentros y hallazgos que daría para un par de libros sobre la serendipia o un cuento moderno sobre un milagro de Navidad. Cuando vuelva por Madrid tal vez deberíamos probar el Café Gijón, tengo curiosidad por ver si ahí también puedo tele-transportarme y ser en vez de estar. Y porque cualquier excusa es buena.
domingo, 15 de diciembre de 2013
ACTIVISMO SUBVERSIVO
A parte de estar cada vez más indignada con la política y las leyes de mi país empiezo a estar muy harta de los pseudointelectuales del terruño que no hacen sino acusarnos a todos de indiferentes y que pretenden fomentar una revolución que ni ellos mismos saben cómo hacer. Alguien les ha oído dar algún consejo práctico de cómo enfrentarse al poder establecido? Alguno ha aportado una idea valiosa sobre cómo burlar a la autoridad que nos machaca despiadadamente? Alguno ha tenido una ocurrencia genial para poner en evidencia a los gilipoyas que nos gobiernan ante todo el mundo mundial?
Es muy fácil arengar a las masas a majarse a palos por cortesía de las fuerzas del orden. Y luego qué? Tullidos y arruinados por las futuras multas seremos el ejército de desposeídos más patético y honorable del planeta y ese será nuestro gran logro. Pero eso no va a pasar porque después de haber protagonizado una transición ejemplar y de haber iniciado un movimiento igualmente ejemplar de protesta ciudadana en 2011 los españoles no vamos a dejarnos robar la paz que nos merecemos. Ya se nos ocurrirá algo. Si los intelectuales no nos ayudan con propuestas audaces y los pseudointelectuales nos boicotean con ideas estúpidas a lo mejor un chiste de Forges o de El Roto puede encender la chispa necesaria. En ellos y en mis compatriotas tengo puestas todas las esperanzas.
Y por si sirve de algo, propongo que el 28 de diciembre, coincidiendo además con la fecha en que se suelen publicar las medidas de orden économico y social que acompañan a los presupuestos, salgamos a la calle con pancartas donde se lea: "Rajoy, eres guapo, inteligente y un gobernante cojonudo" y otros piropos por el estilo dedicados a miembros del gobierno, casa real, políticos, banqueros, obispos, sindicalistas y patronos. Sugiero además que se notifiquen las manifestaciones a las respectivas Delegaciones de Gobierno, como es preceptivo, y se las califique de manifestaciones de apoyo incondicional al gobierno y al status quo. Más que nada para ir entrando en el espíritu de la nueva ley de seguridad ciudadana, pero a nuestra manera y en un día propicio. Otro día cualquiera se puede hacer lo mismo pero con una falsa nariz de Pinocho adosada sobre la verdadera y el DNI en la boca para facilitar la identificación.
jueves, 5 de diciembre de 2013
PAPEL MOJADO
Mañana es el día de la Constitución y la verdad es que no estamos para celebrarlo. Aún así sacarán a pasear la banderita, a las cabezas coronadas y a los militares y políticos que estén de guardia para el evento. Pero la pantomima ya tiene tufo de escarnio, de mofa cruel y de sacrilegio.
Porque lo que corresponde hacerle a la Constitución no es esa mierda de fiestita de cumpleaños con payasos de tres al cuarto sino un funeral digno. O un exorcismo, no lo sé, porque el caso es que hace tiempo que se murió pero va por ahí como alma en pena haciéndonos creer a todos que sigue viva sólo porque está formalmente vigente y eso crea mucha confusión en el mundo de los vivos. Tanta, que creemos que podemos seguir reclamando los derechos consagrados en ella, o seguir apelando a la justicia para que los defienda, o intentando cambiar las cosas por la vía de la iniciativa popular.
No. Tenemos que aceptar que se ha ido para poder hacer un duelo en condiciones y aprender (o recordar) cómo vivir con esa ausencia. Pero no podemos hacer nada de eso con el fantasma de la Constitución planeando sobre nuestra realidad, porque no es sino un espejismo que hará que fallezcamos todos en el desierto rumbo a ninguna parte. Yo esta noche le encenderé una vela, como se las encendía mi abuela a las ánimas del purgatorio por si cuela, porque ahora mismo sólo tengo a mano las supersticiones de la Iglesia Católica. Mañana buscaré la dirección de Human Rights Watch y me sentaré a escribir una carta denunciando al Estado español por incumplimientos varios y esa será mi "celebración".
viernes, 22 de noviembre de 2013
POLITICOPATIAS PATRIAS
Andamos los españoles flagelándonos continuamente con la corrupción como si
fuera un endemismo del que somos los únicos responsables, como si fuéramos los
portadores de una plaga bíblica que justifica todo lo que se nos ha venido
encima, como si no hubiera remedio para nuestros males porque llevamos esa tara
encriptada en el código genético y solo nos quedara la resignación.
Y es todo propaganda. La corrupción existe en todas partes. Las elites
dominantes han engañado siempre y en todo lugar. Ocultan su identidad, crean
las grandes mentiras (sistemas monetarios, ordenamientos jurídicos, religiones)
y, rizando el rizo, dejan a sus comparsas creer que son ellos quienes manejan
el cotarro. Es aquí donde la idiosincrasia nacional colorea la forma de hacer
las cosas. No en vano, la picaresca, gran invento del siglo de Oro Español, no
sólo consiste en elaborar artimañas sino en desvelarlas.
Desde que nuestros políticos entraron en el gran juego europeo han sido conscientes
de que nada de lo que hicieran iba a dar al traste con la estructura montada
por las elites y como la autoinmolación no cuadraba con su filosofía (lo de
dimitir es de flojos), pronto descubrieron que el mismo sistema se encargaba
eficientemente de redimirlos, exculparlos o simplemente negarse a dudar de
ellos. Pero resulta que nuestros Rinconete y Cortadillo de turno saben que lo
que hacen está mal y creen en el fondo de sus infantiles y católicos corazones
(sean creyentes o no) que merecen un castigo. No sólo lo merecen sino que lo
necesitan pero el sistema perverso en el que andan metidos se lo niega haciéndolos
prácticamente inimputables. De ahí que entren en una espiral desenfrenada de
despropósitos, el siguiente mayor que el anterior y cada vez poniendo al
descubierto más trampas del sistema. Igual que un delincuente que desafía a la policía
a que lo atrape con un crescendo de crímenes cada vez más arriesgados.
Eso explica la desfachatez con la que se despachan y el
desparpajo autóctono a la hora de extorsionarnos a todos. En el fondo es un
grito de auxilio y de alerta. En el
fondo lo que quieren es que alguien los pare, es como si gritaran: “que te
estoy desangrando tío, haz algo, es que no me ves?”. Ellos son incapaces de
actuar contra el sistema porque son parte de él. Lo único que pueden hacer es
llamar nuestra atención, pero nosotros seguimos viendo a Rinconete y Cortadillo
(y nos conformaríamos con darles una buena colleja) y no al abominable gigante
que al parecer sólo veía el Quijote. Nuestros pícaros han puesto las cartas
boca arriba hace tiempo. Nosotros llevamos demasiado con la boca abierta
intentando explicar cómo es posible que haya más ases y más reyes de la cuenta y
ya va siendo hora de romper la baraja. Al final habrá que darles las gracias. Y
condenarlos, para que puedan por fin descansar.
viernes, 1 de noviembre de 2013
ECOLOGIA SUBVERSIVA
La Tierra necesita que la amen. No sólo necesita que nos preocupemos de
distribuir las basuras en distintos contenedores (que en muchos casos van a
parar al mismo vertedero). No sólo necesita que paguemos una tasa por la « huella
de carbono » cuando cogemos un avión (aunque lo recaudado vaya a financiar
proyectos no estrictamente relacionados con el medio ambiente). No sólo
necesita que no despilfarremos agua y electricidad (aunque eso no haga ninguna
mella en un sistema hidroeléctrico ineficiente). No sólo necesita que compremos
productos biológicos (que son carísimos). Todo eso está muy bien, pero no es
bastante. La Tierra necesita, sobre todo, que la amen.
Necesita que nos conmovamos contemplando su belleza, que nos admiremos
observando los prodigios que se suceden cada día, al brotar la hierba, al
abrirse una flor, o al madurar una manzana. Requiere que nos sintamos
bendecidos y agradecidos, que le devolvamos la mirada amorosa con la que nos
envuelve todos los días, tanto si la merecemos como si no. Porque el amor y el
cuidado es lo único que ayuda a sanarla de los venenos que le administramos y a
evitar que se auto regule con cataclismos devastadores. Porque el amor, el
auténtico, es lo único que nos lleva a cuidar y a respetar y esa es nuestra única
salvación como especie. De otra forma, se nos sacudirá un buen día de un
plumazo y, libre de nosotros, volverá a encontrar la manera de generar vida.
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